El consumidor cada vez está más informado y la manera en que consume productos y servicios, no es la misma a como lo hacían hace 10 o 20 años. Lamentablemente, muchas empresas siguen haciendo marketing de la misma forma que lo hacían en los noventas, pero las redes sociales han cambiado por completo el juego y nos guste o no, el marketing como lo conocíamos está cada vez más cerca de desaparecer.

¿Qué es el Inbound Marketing?

El Inbound Marketing es una metodología orientada hacia el consumidor y no hacia tu producto o servicio, ya que se basa en atraer al consumidor agregando valor de forma no intrusiva a través de las redes sociales y de tu sitio web.

A diferencia de la publicidad tradicional u otros métodos de venta, el Inbound Marketing no intenta hacer la venta directamente al consumidor de manera agresiva o insistente, más bien, le da al consumidor contenido de calidad, para que el cliente sea atraído hacia tu marca y así conozca tus productos o servicios.

La metodología Inbound Marketing, consta de distintas etapas:

Atraer

El primer paso es atraer tráfico hacia tu sitio web, para ello, se pueden usar diferentes recursos como marketing de contenidos, SEO, campañas PPC, etc. Es importante que este paso sea detenidamente planeado con el fin de tener una estrategia sólida.

Convertir

Una vez que los usuarios comiencen a visitar tu sitio web, debes aplicar las técnicas necesarias, con el fin de convertir las visitas en registros en una base de datos. Para ello, puedes hacer uso de elementos como Newsletter, formularios de contacto, llamadas a la acción, entre otros.

Cerrar

Ya que tengas tu base de datos, debes comenzar a gestionar tus registros, integrarlos con un CRM o con herramientas de automatización. De esta manera, puedes saber en qué momento y etapa se encuentra cada posible cliente y de esta manera, saber cuándo es el mejor momento para convertirlo en cliente.

Deleitar

Cuando ya cerraste la venta y ya tienes clientes, es momento de conservarlos. Ahora, continúas generando contenido útil y de calidad, que les sea interesante con el fin de mantenerlos satisfechos.

Es importante saber que para que consigas ventas a través de esta metodología, se debe seguir cuidadosamente cada fase por la que pasa cada prospecto, así como de ir midiendo y ajustando la estrategia según resultados. Si eres constante, comenzarás a tener resultados sostenidos.